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¿Qué agente social es responsable de formar en competencias profesionales a los jóvenes iberoamericanos?

      
Conoce los resultados del Informe de Competencias Profesionales en Preuniversitarios y Universitarios de Iberoamérica. Foto: Universia.
Conoce los resultados del Informe de Competencias Profesionales en Preuniversitarios y Universitarios de Iberoamérica. Foto: Universia.
Uno de los actuales ejes del debate educativo mundial pasa por conocer qué competencias debe formar la Escuela y cuáles la Universidad. Ligado a una aplicación netamente laboral desde sus orígenes, actualmente está incidiendo de manera significativa en el ámbito de la educación, no sólo por su contribución a la preparación para la vida laboral, sino como sustento de una transformación educativa dirigida hacia la formación integral.

Con el Informe de Competencias Profesionales en Preuniversitarios y Universitarios de Iberoamérica, realizado en conjunto por Fundación Universia y Fundación Telefónica, se analiza el grado de articulación existente entre la formación de competencias profesionales que ofrecen las instituciones educativas en los niveles de educación secundaria alta y superior –o preuniversitaria y universitaria– y las necesidades de calificación de los sectores productivos y sociales.

El trabajo, realizado en conjunto por la Universidad Iberoamericana de México (UIM) y el Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (INIDE), estudian los casos de Argentina, Brasil, Colombia, Chile, España, México y Perú.

Para la recopilación de datos se utilizaron 6 encuestas a partir de la participación de 6 poblaciones:

1. Rectores y desarrolladores de planes de estudio de instituciones de educación superior (IES)
2. Encargados de Recursos Humanos (Empleadores)
3. Profesores de educación secundaria
4. Alumnos de educación secundaria
5. Profesores de instituciones de educación superior
6. Egresados de universidades


Principales resultados

Entre los estudiantes y sus profesores prevalece un amplio grado de satisfacción con la formación que ofrece la secundaria (68% y 62% respectivamente). Sin embargo, esta visión es compartida sólo por una minoría de los profesores universitarios (14%). Se entiende, entonces, que es necesaria una mayor articulación entre la secundaria y la universidad.

Vale destacar que los egresados de todos los países analizados están satisfechos con la formación recibida (68%). No obstante, el 37% de los empleadores no tiene una postura clara al respecto. Por ende, resulta estratégico mejorar la comunicación entre los responsables del diseño de los planes de estudio, las autoridades educativas y los encargados del reclutamiento de personal en las empresas para, en conjunto, definir perfiles de egreso acordes a las necesidades del sector productivo.

En cuanto a la incorporación de los egresados al mercado de trabajo, la mayoría de los egresados declaró haber tenido dificultades para conseguir un empleo; sin embargo, la mitad de ellos declaró estar empleado, teniendo para el 33% una alta coincidencia con sus estudios universitarios.

En lo que respecta a competencias profesionales para la empleabilidad, egresados y empleadores coinciden en que las más importantes son habilidades interpersonales y trabajo en equipo. Aunque, para los empleadores también es fundamental la habilidad de adaptación a nuevas situaciones. Los profesores, por su parte, dan prioridad a competencias como el aprendizaje permanente, la identificación y resolución de problemas y la toma de decisiones.

Entre otro de los puntos trabajados, se obtuvo que los diversos actores perciben que los egresados han alcanzado un nivel de desarrollo en sus competencias profesionales entre regular y suficiente. Una fortaleza importante es de tipo instrumental: el uso de TIC´s, la cual resulta significativa en la sociedad del conocimiento, aunque no se percibe como prioritaria en el mundo laboral. Pero este estudio detecta una preocupante debilidad de la formación universitaria en torno a competencias cognitivas y lingüísticas: comunicación oral y escrita, abstracción, análisis y síntesis y los conocimientos teóricos.

Consideraciones finales

Por un lado, el análisis de las funciones de la educación secundaria revela la importancia que tiene este nivel para la formación en ámbitos fundamentales que alimentan el desarrollo de competencias profesionales.

Por su parte, los distintos actores reconocen a la Universidad como el principal formador de competencias profesionales pero reconocen la importancia de la educación previa en el desarrollo de algunas de ellas. Así, la universidad debiera centrarse en la formación de competencias cognitivas e instrumentales, mientras que la educación previa debería privilegiar las cognitivas y lingüísticas.

En síntesis, es apremiante que los sistemas educativos y productivos converjan en programas integrales para impulsar una educación de mayor calidad, que garantice un amplio dominio de competencias y el acceso de los jóvenes a un trabajo digno. Todo ello favorecerá a su mejor desempeño en la sociedad.

•    Este informe se puede descargar desde:
https://www.universia.net/wp-content/uploads/EstudioCompetencias13.pdf


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