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¿Cómo prevenir la insolación y deshidratación?

      
Fuente: Universia

Las vacaciones son de los momentos más esperados del año, pero el intenso sol y calor pueden opacarlas si no tomamos las debidas precauciones. Hoy te traemos algunos consejos de los especialistas para cuidarte de la deshidratación e insolación, las dos enfermedades más relacionadas con el calor intenso. Descubre de qué forma protegerte y sigue disfrutando los días veraniegos de la mejor manera.

 

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Según se explica en la enciclopedia del centro médico de la Universidad de Rochester, la deshidratación es una enfermedad relacionada con el calor que se produce cuando el organismo pierde agua y sales corporales esenciales y  que puede llegar a ser muy seria. Los niños y las personas mayores de 60 años son los más susceptibles a padecerla.

 

Generalmente es causada por el exceso de exposición al sol, aunque también la diarrea, los vómitos y la fiebre pueden ocasionarla. Sus efectos secundarios, sumados a la natural pérdida de agua de nuestro cuerpo a través del sudor, lagrimas, orín y heces pueden llegar a poner en peligro la vida si este padecimiento no se trata de forma adecuada. En ocasiones, también algunos fármacos como los diuréticos pueden ser causantes de deshidratación.

 

Es muy importante que durante esta época se tomen las precauciones necesarias para no sufrir de este mal. Una de las formas de prevenir la deshidratación es bebiendo abundantes líquidos -por ejemplo agua o bebidas deportivas- sobre todo cuando se está en exposición al sol. Además, durante las horas que el sol está más fuerte se debe intentar permanecer en la sombra -sobre todo los niños y adultos mayores- usar sombreros para protegerse y evitar abusar de la cafeína o bebidas con alcohol.

Para que el intenso calor no arruine tus vacaciones, recuerda protegerte del sol durante el horario de 6:00 am a 9:00 am y de 4:00 pm a 6:00 pm

Algunos de los síntomas de esta enfermedad pueden ser piel seca, fatiga, aturdimiento, mareo, confusión, aumento en el ritmo cardíaco y respiratorio, boca y mucosas secas y por supuesto sed; mientras que en los niños también pueden presentarse mejillas o abdomen hundidos, falta de lágrimas cuando llora, boca y lengua secas, piel que no vuelve a su sitio cuando se estira mediante un pellizco, irritabilidad o el hecho de que no mojen sus pañales durante más de 3 horas.

 

Los médicos advierten que si se diagnostica en forma temprana, puede ser tratada en el hogar, administrando alimentos ricos en agua y líquidos que ayuden a reponer electrolitos, como por ejemplo las bebidas que se recomiendan ingerir después de hacer deportes. Por otro lado, la deshidratación moderada puede necesitar de líquidos intravenosos (sueros) para la recuperación, siempre que no se detecte a tiempo. Si la enfermedad ya está más avanzada, no es posible tratarla en el hogar y se debe acudir de inmediato a un hospital.

 

En cuanto a la insolación, ésta es una de las enfermedades más peligrosas causadas por el calor y requiere que se trate con profesionales de forma inmediata, ya que puede poner en riesgo la vida. Se da cuando una persona tuvo un período extenso de exposición al sol y no transpiró lo suficiente para que su temperatura corporal bajara. Los más vulnerables a sufrir esta enfermedad son los bebes, ancianos, personas que trabajan al aire libre y quienes toman cierto tipo de medicación. 

 

Para evitar las insolaciones debes tomar las mismas precauciones que para evitar la deshidratación, que te recordamos son la ingesta de abundante líquido durante la exposición al aire libre, evitando en lo posible el té, café, bebidas con gas y alcohol; utilizar ropa ligera de algodón y de colores claros y rociar el cuerpo con un vaporizador para evitar el sobrecalentamiento.


Los síntomas más frecuentes que presenta la insolación son dolor de cabeza, mareo, fatiga, desorientación o confusión, convulsiones, piel seca, caliente y enrojecida que no suda, elevada temperatura corporal, pérdida del conocimiento y hasta alucinaciones.


Recuerda que si bien hemos expuesto valiosos consejos para evitar sufrir estos padecimientos que pueden ser frecuentes si no te proteges de forma debida en estos días, consultar al médico apenas aparezca un síntoma de ambas enfermedades es fundamental.


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